A solas con Porfirio Carreras

Porfirio Carreras, ex presidente de la UAR y uno de los máximos responsables -junto a Pichot- de que la Argentina sea participe del Rugby Championship, habló del 4 Naciones y explicó por qué no es conveniente armar una liga profesional interna.

– ¿Cómo se dio la entrada de Argentina al torneo?

– La IRB tuvo mucho que ver porque de alguna manera patrocinó nuestra entrada. La IRB decidió garantizar cualquier pérdida económica que la SANZAR demuestre tener. Para eso garantizó por cuatro años con los 10 millones, que no son para la Argentina, sino para que las Uniones de la SANZAR puedan cubrir cualquier pérdida que demuestren que sea consecuencia de la entrada de Los Pumas.
– ¿La idea salió desde Argentina o desde la IRB?
– La idea nació en la Argentina porque desde muchos años atrás fue una “política de estado” de las conducciones de la UAR solicitar la inclusión en una competencia anual regular. Nosotros éramos el único país de los 10 primeros del ranking que no tenía competencia regular más allá de las ventanas de Julio y Noviembre. A partir del 3º puesto de 2007, todos se dieron cuenta que Argentina estaba para competir al primer nivel. Pero la UAR debía demostrarle al mundo que tenía una estructura institucional que hiciera sustentable esa inclusión y merecedora del apoyo de todas las demás Uniones a través de la IRB. Entonces, la Unión en el 2008 preparó un plan estratégico con los objetivos a conseguir. Ese plan implicaba dos grandes rubros: adaptar el sistema de gobierno, haciéndolo más profesional porque nosotros estábamos acostumbrados a manejar las uniones solo con dirigentes amateurs y el tiempo de dedicación que se necesita cuando se entra a estas competencias requiere de un staff profesional. El otro paso fue implementar el “High Performance Plan” que es un sistema para el desarrollo de jugadores de primer nivel creado para la realidad de la Argentina, que obviamente no es igual a lo que se hace en otros países del mundo.
– ¿Por qué se generó un plan exclusivo para nuestro país y no se copio otro?
– Los otros países del mundo desarrollan su modelo generando una competencia profesional interna y/o “Cross Border”. Nosotros no queremos una competencia profesional interna, entonces tuvimos que adoptar un modelo de alto rendimiento que dependiera exclusivamente de la UAR y no de las uniones provinciales ni de los clubes. Nuestro gran poderío está en el rugby amateur. Esa base está, hay que ordenarla, conducirla, ayudarla incluso con dinero proveniente de la UAR, como está sucediendo a partir de este plan, pero no profesionalizando a las Uniones y a los clubes a través de una competencia profesional interna. El país no está preparado para eso, es más, pocos países en el mundo pueden tener una competencia profesional interna de suficiente nivel como para desarrollar sus jugadores de selección.
– ¿No crees que la misma dinámica va a derivar en que se genere una liga profesional?
– No hay ninguna propuesta seria de alguien, que yo haya oído, de hacer una competencia interna profesional. Cuando se diseñó el modelo de Alto Rendimiento se nos propuso esa hipótesis y analizamos la factibilidad de hacerlo, llegando a la conclusión de que no se podía desarrollar por una serie de razones. Una, que no existe un “mercado” desde el punto de vista del ingreso que podría tener un jugador que permita alguna comparación con el de los países centrales, de manera que los mejores jugadores seguirían emigrando. Y segundo, que la competencia interna significaría competir entre nuestros jugadores y sin la participación de los mejores. No hay ningún país en el mundo que tenga primer nivel de rugby compitiendo solo entre sus jugadores. Ni siquiera los que son mucho más grande que la Argentina en cantidad de jugadores. Las ligas profesionales de Inglaterra y Francia, que son las únicas dos ligas en el mundo que existen con suficientes equipos profesionales, contratan un porcentaje importante de jugadores extranjeros de primer nivel que obviamente eleva el nivel de la competencia y ayuda a desarrollar a sus jugadores de elite. Además equilibran la proporción con medidas restrictivas para permitir que todos sus nativos tengan cupo en los equipos. Entonces, pensar en que puede haber un modelo de rugby profesional exitoso encerrado en un país como Argentina que no tiene con quien competir es dilapidar el dinero porque los jugadores van a jugar entre ellos, sin contar con los mejores.
– ¿Cuál es el modelo más conveniente?
– El que sirva a la realidad de cada país: el modelo profesional de Gales, Escocia, Irlanda y ahora Italia, funciona con 12 equipos profesionales (La Celtic League con 4 de Gales, 4 de Irlanda, y dos cada uno de Escocia e Italia, ) que juegan entre ellos en un territorio muy pequeño que les permite competir con bajo costo logístico.
En el sur (Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica) el modelo es similar ya que los tres países más poderosos, juegan el Súper Rugby con cinco equipos de cada uno.
Entonces, no hay ningún modelo profesional de nivel que se desarrolle compitiendo con jugadores de un solo país y además sin los mejores.
Todo modelo profesional exitoso se basa en dos premisas: (i) que haya dinero para desarrollarlo y (ii) que exista una competencia que eleve el nivel de los jugadores al necesario para contar con un seleccionado de primer nivel. Argentina vive aislada en el cono sur, no tiene países cercanos de primer nivel con quien competir. Si se cierra e invierte sus recursos en un torneo profesional dentro del país, el resultado no puede ser exitoso, obviamente si lo que se busca es elevar el nivel de sus seleccionados. Hasta ahora nuestros jugadores de elite se desarrollan jugando en las competencias de Europa, pero este modelo es altamente dependiente de la demanda de jugadores ya que cada vez hay más restricciones y genera conflictos con los clubes por la disponibilidad para los seleccionados. Por eso nuestro modelo debe apuntar a competir con equipos preparados en el país que participen en competencias externas de mejor nivel como es el caso de la Vodacom Cup desde hace dos años.
– En este camino ¿cuál es el siguiente paso?
-El próximo paso de este “modelo de transición” es que los mejores jugadores de Argentina empiecen a jugar en el hemisferio Sur. Ese modelo le permitiría a la UAR tener la disponibilidad absoluta de sus jugadores al igual que lo tienen Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Ni siquiera Francia e Inglaterra lo tienen porque el modelo de campeonato de clubes profesionales siempre está, de algún modo, en conflicto con el seleccionado. En cambio el de Gales y cía., no ya que cuentan con un modelo similar al del hemisferio Sur. Tienen contratados anualmente a sus jugadores y los distribuyen entre sus 4 equipos profesionales. Los jugadores no dependen económicamente de esos equipos sino directamente de las Uniones.
Argentina, para cambiar el actual modelo debe aspirar a insertarse en el modelo del hemisferio sur, logrando que sus jugadores, ya sea jugando en equipos que tenga la Unión o con los equipos del Súper Rugby contraten a nuestros jugadores. Si eso pasara, la UAR no tendría más problemas de disponibilidad de sus jugadores ya que la organización de todos los torneos del hemisferio sur no se superpone con el calendario de los seleccionados, sino que por el contrario, están programados para favorecer y optimizar la competencia de Uniones, que por otra parte significa el sostén económico de todo el modelo profesional e incluso el amateur.

comentá que es gratis!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s